¿Relojes de cuarzo o automáticos?

febrero 20, 2017

¿Relojes de cuarzo o automáticos?

Si bien la mayoría de la gente ha oído hablar de los términos "cuarzo" y "automático" en referencia a los relojes, no todos tienen claro a qué se refieren o cómo influyen en el funcionamiento de un reloj. Pero como en Clockura nos gusta tener a los usuarios informados, vamos a tratar de explicar las diferentes entre ambos.

Estos dos términos tienen que ver con el elemento de fuerza que ejerce el reloj sobre las manecillas del reloj. Por un lado, los relojes mecánicos utilizan la energía cinética, que es la que requiere una pieza para moverse, mientras que los relojes de cuarzo funcionan a partir de la batería o pila.

Si bien es cierto que los relojes mecánicos pueden pasar de generación en generación, requieren unos cuidados más exhaustivos, por lo que suelen necesitar la revisión de un especialista cada cinco años aproximadamente. La mano de obra para este reglaje debe ser profesional para asegurar su rendimiento y los componentes para los repuestos son de alta calidad. Esta combinación supone que el mantenimiento eleve los costes. La diferencia de los relojes de cuarzo es que son mucho más pragmáticos, y en el momento en que su rendimiento comienza a decaer, no hay más que cambiar la fuente de energía, es decir, la pila, y volverán a ser tan precisos como el primer día. Eso sí, los relojes de cuarzo no están exentos de revisiones o reparaciones, ya que también se cuidan menos y se exponen a situaciones de mayor riesgo, como es sumergirlos bajo el agua. Eso supone que se abran y manipulen en centros especializados para que el posterior sellado sea perfecto.

El principal hándicap de los relojes automáticos es que su tecnología es inferior, poco acorde con los tiempos que corren, nunca mejor dicho. Normalmente, estética aparte, cuando compras un reloj lo haces porque quieres que te marque la hora correcta, y los relojes mecánicos son de inferior precisión que los de cuarzo en este sentido.

Pero los relojes automáticos también su atractivo, ya que recuerdan al genuino arte de los maestros relojeros. Por esto, los aficionados a los relojes más puristas suelen preferir este tipo por la complejidad de su mecanismo. De alguna manera, es como si se tratara de un ser vivo lo que llevas en tu muñeca. Y sí, va reduciendo su rendimiento con el paso del tiempo, ¿pero acaso no lo hacemos todos? Como ves, se trata de una relación más personal entre reloj y persona, no tanto complemento y dueño. Los verdaderos amantes de los relojes saben valorar el carácter y el interés que representa un reloj automático.

Sin embargo, los relojes de cuarzo también tienen sus ventajas y quienes prefieren una mayor precisión y agilidad a la hora de hacer revisiones y cambios, no deberían dudar.

A fin de cuentas, no se puede decir que un tipo de reloj sea mejor que otro, sino que simplemente has de buscar el que se adecúe más a tus preferencias y necesidades.